El pasado 7 de mayo ese adalid de la honradez y la integridad que responde al nombre de Francisco Camps, ‘Paco’ para los amigos, vomitó una de esas frases que definen a una persona. La frase en cuestión tenía por protagonista al ‘mediático’ abuelo de Zapatero, ese que la derecha día sí y día también utiliza para atacar al presidente del Gobierno. “ El abuelo de Zapatero no le transmitió ternura y cariño ” , esa ‘genialidad’ (espero que improvisada, no creo que a nadie le paguen por escribir tales tonterías) fue la que el presidente de la Comunidad Valenciana soltó ante sus entusiastas votantes. Los mismos que le volverán a dar la mayoría absoluta, pese a los escándalos de corrupción que le han salpicado durante toda la legislatura. Camps comete la obscenidad de presumir de como sus abuelos sí le dieron “ ternura y cariño ”. Quizás el presidente de los valencianos olvide que el abuelo de Zapatero no pudo darle ternura y cariño a su nieto porque un 18 de agosto de 1936 fue fusilado...